jueves, 23 de julio de 2015

Shunga, un mundo de placeres

Estos exclusivos productos de Shunga no sólo actúan como intermediarios entre los amantes que quieran potenciar e incrementar su deseo sexual, también son un auténtico regalo para la vista.
Con una presentación muy cuidada y glamurosa, Shunga ha querido rescatar la filosofía de las antiguas ukiyo-e (pinturas eróticas japonesas), dando así a su colección un delicado toque oriental.
En esta colección de cosmética íntima, Shunga apuesta por la originalidad, el atractivo, la sensualidad cómplice y la calidad de los productos, elaborados con las mejores materias primas.
Peluquerías, salones de belleza, boutiques de moda íntima, tiendas eróticas, tiendas de perfumería y cosmética, negocios de complementos femeninos, spas o balnearios son solo algunos de los establecimientos que ya se han mostrado interesados en esta innovadora iniciativa.
Entrar en el mundo erótico de Shunga es viajar al pasado. Traducido literalmente, Shunga significa ‘imagen de primavera’, una manera delicada de decir ‘relaciones sexuales’ entre personas.
Esta palabra se usaba para designar las pinturas eróticas japonesas del siglo XVI, XVII y XVIII, un tipo llamado ukiyo-e, que no eran otra cosa que obras sobre madera o pergamino con escenas sensuales y episodios de amor carnal, siempre elaborados con mucho cuidado y buen gusto.
El arte Shunga, aunque oculto durante siglos, marcó el principio de la industria pornográfica para la clase media nipona y sirvió durante generaciones como enseñanza para los hijos y las hijas de muchas familias.

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